Conocé el nervio vago: clave para regular el estrés y mejorar tu bienestar

El nervio vago (del latín vagare, que significa “vagar”) es uno de los nervios más largos y complejos del cuerpo. Se llama “vago” porque viaja extensamente desde el cerebro hasta órganos esenciales.

El recorrido del Nervio Vago

El nervio vago conecta el tronco cerebral con casi todos los órganos del cuerpo, con el corazón, pulmones, estómago, intestinos, páncreas, hígado, riñones, bazo y vesícula. Es como una gran autopista o un cable de teléfono trasatlántico con miles y miles de fibras dentro.

Sistema Nervioso Autónomo

Nuestro sistema nervioso se divide en dos: un sistema nervioso simpático, que regula funciones involuntarias del cuerpo. Su principal función es preparar al organismo para situaciones de estrés, peligro o actividad intensa. A este proceso se lo conoce como respuesta de “lucha o huida” (fight or flight).  Este sistema simpático activa el cuerpo para reaccionar con rapidez y eficiencia ante amenazas o desafíos. 

Su contraparte es el sistema nervioso parasimpático, responsable de las funciones de descanso y digestión (rest and digest). Este sistema activa procesos que disminuyen el ritmo cardíaco, estimulan la actividad digestiva y favorecen la regeneración celular.

Existe una estrecha relación entre el sistema nervioso parasimpático y el nervio vago, ya que este último es el principal nervio parasimpático y actúa como el canal de comunicación entre el cerebro y muchos órganos internos. A través del nervio vago, el sistema parasimpático envía señales que promueven la calma, el equilibrio interno y la recuperación del cuerpo.

Cuáles son las funciones principales del nervio vago?

  • Regulación del sistema nervioso autónomo, especialmente el parasimpático.
  • Control de la frecuencia cardíaca: lo desacelera cuando es necesario.
  • Facilita la digestión: estimula la producción de ácido gástrico y el movimiento intestinal.
  • Influye en la respiración: modula la respiración profunda y rítmica.
  • Regulación de la inflamación: activa vías antiinflamatorias.
  • Comunicación cerebro-intestino: lleva información del intestino al cerebro (el 80% de sus señales van en esa dirección).
  • Impacto en el estado de ánimo: se asocia con la liberación de neurotransmisores como la acetilcolina, la dopamina y la serotonina.

¿Cómo se activa o estimula el nervio vago?

Hay varias maneras de estimularlo —muchas de ellas muy presentes en la práctica de yoga:

  • Respiración lenta y profunda (especialmente exhalaciones largas). El nervio vago se activa durante la exhalación. Técnicas como la respiración diafragmática o algunos ejercicios de respiración consciente (pranayama) son muy efectivas.
  • Cantar, tararear, recitar mantras o usar la voz. Estimula las cuerdas vocales, que están conectadas al nervio vago. Cantar un om largo, por ejemplo, es una forma poderosa de activarlo.
  • Inmersión de la cara en agua fría (reflejo de inmersión). Este truco estimula el sistema parasimpático y calma el cuerpo casi instantáneamente.
  • Movimientos suaves, conscientes y rítmicos (como en yoga restaurativo o somático). Reducen el tono simpático y ayudan a tonificar el nervio vago.
  • Conexión social y afectiva. La seguridad, el contacto visual amoroso y la voz suave promueven el tono vagal. Esto es central en la teoría polivagal de Stephen Porges.

Qué es el Tono Vagal?

Es una forma de medir la actividad y eficiencia del nervio vago, especialmente en su rol regulador del sistema parasimpático. Un buen tono vagal indica que el cuerpo puede pasar fácilmente de un estado de alerta a uno de descanso. En cambio, un tono bajo puede estar relacionado con ansiedad, inflamación crónica, mala digestión o dificultad para calmarse.

Señales de un buen tono vagal:

  • Respiración profunda y regular
  • Frecuencia cardíaca estable y adaptable
  • Buen sueño
  • Buena digestión
  • Capacidad de calmarse tras el estrés
  • Sentimiento de conexión con otras personas (seguridad social y emocional)

Qué sucede cuando el tono vagal está hipoactivo (baja actividad) o desregulado? 

Cuando hay un tono vagal bajo, el cuerpo puede quedar más tiempo en estado simpático (alerta, estrés), y se pueden experimentar: 

  • Ansiedad o irritabilidad frecuente
  • Palpitaciones o ritmo cardíaco acelerado en reposo
  • Insomnio 
  • Problemas digestivos (colon irritable, mala digestión)
  • Inflamación crónica
  • Sensación constante de amenaza o cansancio
  • Fatiga persistente
  • Dificultad para relajarse
  • Mayor reactividad emocional

Yoga y Nervio Vago

El yoga —cuando se practica con conciencia, suavidad y respiración consciente— es una de las formas más accesibles y eficaces de estimular el nervio vago. Clases que incluyan respiración lenta, movimientos conscientes, uso de la voz, momentos de pausa y relajación profunda (como Savasana) pueden ser especialmente beneficiosas.


Comentarios

2 respuestas a “Conocé el nervio vago: clave para regular el estrés y mejorar tu bienestar”

  1. Avatar de mariana espil
    mariana espil

    Mumi mil gracias, este mail es clarísimo, sobretodo me intereso mucho el ultimo punto sobre el tono Vagal se lo voy a compartir a mi prima muchas MUCHAS GRACIAS por cuidarnos tanto y siempre pensar en nosotras beso ENORME mariana

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    1. Un placer, Marian! Me encanta compartir con ustedes toda la información que puede contribuir a su bienestar. Y en ese proceso de escribir, ¡yo también aprendo muchísimo! xox

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